¿Cansado del mundo o el mundo cansado de mí?

«Cuando la lucha del hombre empieza desde sí,ese hombre vale algo» Robert brwning

 

Cuando ya lo vemos todo con los ojos de la botella,tenemos una percepción muy distorsionada de las realidad. Desde creernos nuestras propias mentiras, buscar obsesiva y patológicamente la culpa en los demás, ver cosas donde no las hay,y en general,verlo todo de distinta manera.

Cuando bebía (indiferentemente de los años que pasen lo recuerdo todo muy bien todo. De hecho lo hago adrede como técnica persuasoria) me solía lamentar,padecer y quejar con frecuencia de que me sentía cansado de aguantar a la gente y que el mundo me repugnaba. La rehabilitación,la recuperación,y el trabajo de ordenar y amueblar mi cabecita desde la sobriedad y serenidad me dio la oportunidad de comprobar que ese pensamiento estaba mal planteado:no era que el mundo me molestara a mí,sino yo quien le incomodaba a él.

El alcoholismo como enfermedad es un semejante a un virus que se te mete en la cabeza y poco a poco te va comiendo y consumiendo tu forma auténtica de pensar para convertirte en alguien totalmente desconocido. Desaparece toda lógica y razón,se pierde la espontaneidad e ilusión,y se agota la autoestima. En cambio se van alimentando otro tipo de pensamientos obsesivos plenos de amargura y frustración que te hacen estar continuamente enfadados con el mundo.

El problema está en que eso no sucede de un día para otro,sino durante un proceso en el cual,mientras está ocurriendo,no somos conscientes.

Cuando uno ha enfermado se pregunta:¿Qué me ha pasado? y la pregunta lógica debería ser:¿Qué me he bebido?[youtube]http://youtu.be/fNkMR-Jbb-c[/youtube]

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