Camina o revienta

¿El alcohol impide que vivas? No le des más vueltas, no hay negociación posible, sólo tienes dos opciones: Ponerte en tratamiento y empezar a caminar o autodestruirte  y suicidarte lentamente siguiendo con el consumo.

Vamos a ser prácticos y dejemosnos de de hacer lo simple complicado.

Un enfermo alcohólico es un enfermo, y como cualquier enfermo necesita recuperarse, rehabilitarse, y procurar ponerse bien. Es algo que toda persona , en esta situación, se debe a sí misma.

¿Qué es muy duro, qué no puedo, que me cuesta mucho, que lo he intentado muchas veces, que nadie me comprende, qué, qué, qué, …? ¡La vida es dura para todo el mundo, alcohólicos o no! Peor lo tienen otros que en su enfermedad, por mucho que hagan ya no pueden recuperarse.

Los alcohólicos que todavía estamos a tiempo de parar el consumo, de pedir ayuda, de seguir un tratamiento, y con la ilusión de que si hacemos bien las cosas, nos ceñimos a un programa, no cuestionamos los métodos, las pautas, y las indicaciones para alcanzar ese objetivo y recompensa a la vez, que es la vida propia, no tenemos nada que hablar, negociar, o pensar. Sólo debemos ponernos en marcha y empezar a caminar.

Todo lo demás, simple palabrería, excusas, y lamentos.

Obras son amores y no buenas razones. Menos hablar, planear, decir, confrontar, especular,y … a ponerse en marcha lenta pero eficazmente a caminar para llegar a nuestra meta sin necesidad de aprobación, de demostrar, ni de buscar un reconocimiento. Hacerlo por el mero hecho de poder volver a recuperar esa vida que un día en algún momento, nos robó la botella.

 

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