» Bilingües»

«Lo que nos hace personas normales es saber que no somos normales» Murakami

 

Cuando convives con un alcohólico, por fuerza te conviertes en «bilingüe». Debes aprender otro idioma muy similar al que hablamos frecuentemente pero con algunas diferencias significativas: Hay que medir muy bien las palabras que usas y definir bien los contextos, tiene que ser un lenguaje que no pueda ser mal interpretado, y debes generalizar constantemente para no herir la frágil y paranoica susceptibilidad del enfermo.

Así narrado parece algo complicado de entender, pero con ejemplos enseguida comprendemos de que estamos hablando:

«Por qué dices esto,ya estás insinuando tal o cual cosa…, ¿Qué lo dices,por mí? A mí háblame claro y sin doble sentido. Ya,ya se que te refieres a mí cuando hablas de estas cosas…»

Esta susceptibilidad o extremada sensibilidad de sentirse aludido por cualquier comentario o tontería,llega a convertirse en patológico.

Los alcohólicos tenemos muy baja autoestima (si es que nos queda algo de ella,ya que por norma la fuimos dejando en las barras de los bares o dentro de una botella) y nos sentimos muy inseguros. Siempre pensamos que hablan mal,que conspiran, o se refieren a nosotros. No sólo con el lenguaje y ese «bilingüismo» que he citado sarcásticamente,sino también en los gestos,expresiones,miradas…

La mente de un alcohólico está sucia. Es retorcida y mal pensada. De ahí la facilidad de malinterpretar o sentirse aludido.

Son tantas las cosas que tenemos en contra,que aún siendo alcohólico,se me hace difícil comprender como me han soportado tantos años cuando bebía.

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