Beber alcohol no es obligatorio

Puede que los mensajes de consumo nos lleguen por todas partes, que la asociación beber-felicidad nos vaya calando con fuerza en nuestro pensamiento por condicionamiento o por comedura de coco, puede que exista una alegría desbordada y desmesurada acompañada de grandes propósitos, de mucho colorido, y de sensaciones de buen rollo que nos inciten al consumo como parte de todo este teatro que la sociedad en general nos montamos durante esta época, pero hay algo que ni puede ni debe: Beber alcohol por seguir el rollo, por acompañar, por solidaridad, porque todo el mundo lo hace, porque está normalizado, porque el no hacerlo te haga sentir un bicho raro o desplazado.

¿Cómo es una navidad sin alcohol? Será como fuere, pero lo que sé cierto es que al menos es sentida y vivida. De hecho, de 47 navidades que voy a celebrar … sólo me acuerdo de las que no ha habido alcohol en mi vida. ¿El resto? Las tengo difuminadas, olvidadas, e incluso algunas las reinvento en mi memoria porque de lo bebido que iba siempre no me acuerdo con claridad y precisión de ninguna.

¿Divertidas’ Los vagos recuerdos confusos que tengo de ellas son más bien todo lo contrario: discusiones, conflictos, mal ambiente provocado por mí, etc.

Mi opinión personal es que vamos en busca de conceptos en los que confundimos el significado. Por ejemplo, muchas veces decimos «quiero ser feliz» cuando en realidad lo que pretendemos decir es «quiero tranquilidad y bienestar». Esta confusión mental que nos invade muchas veces nos impide desviarnos del objetivo real que anhelamos. En el caso del consumo de alcohol nos sucede un poco lo mismo: Buscamos un efecto a través de él que en realidad no es lo que nos llena, pero la idea asociada  e imitada de los demás al verlos «aparentemente» felices, sonrientes, y despreocupados, hace que nosotros también queramos estar así.

Muchas veces bebemos inútilmente: Por acompañar a otros, por aburrimiento, porque es el protocolo,la tradición, o la misma cultura que nos lo impone.

El alcohol es igual de peligroso para los alcohólicos como para los que no lo son. Incluso más para los últimos, porque éstos todavía no han sido atrapados en las trampas y engaños que tiene esta droga tan social que se disfraza de alegría, diversión, y felicidad.

Siempre insisto en lo mismo: Cuando veamos a alguien muy feliz porque consume y parece que no le afecta sino que le ayuda a levantar el ánimo y pasárselo bien … no olvidemos nunca que sólo estamos viendo una parte de la obra representada, que quedan muchos actos y escenarios (en casa, con la familia, en sus ocupaciones) que no vemos, y por lo tanto toda esa falta de contexto no nos deja ver el desenlace.

Beber alcohol es opcional. Debe ser de una manera moderada, responsable, voluntaria, y sin intención de escapar o huir de nuestra realidad, sino un complemento más social que hemos elegido y en el cual nosotros decidimos cuánto, cómo, y hasta adónde.

3 Comments

  1. Katy Adrover Vadell en Facebook el 14 diciembre, 2015 a las 5:49 am

    buenos dias es asi el alcohol no es obligatorio pero lom malo de todo esto es que la vida sin alcohol es mucho mejor,te quita la vida te quita tu familia tus amigos,yo recuerdo sobre todo en estas fiestas,ya lo tenia todo preparado para ellas,y Leer más ..

  2. Elena Guisado en Facebook el 14 diciembre, 2015 a las 6:40 am

    Las navidades para mi eran horribles.Eran tiempos en los que tenia que ver a la familia.Familia que solo veía 2 veces al año y sabían lo mal que estaba.Era un interrogatorio.Leer más ..

  3. Martin Cifre James en Facebook el 14 diciembre, 2015 a las 11:36 am

    yo me sentia obligado a beber por Navidades ya que ne encerraba en casa a beber todos lis dias de fiesta, ne atrincheraba con bebida y tenia el piso que daba asco, mi aspecto era andrajoso, sin ducharme olia a alcohol y sudor.Leer más ..

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