Aterrizaje forzoso

No creo que ningún alcohólico esté preparado para aceptar la realidad a bocajarro de la gravedad y complejidad de su enfermedad de un día para otro.

El cambio debe ser lo menos brusco posible en lo que a se refiere a la toma de consciencia. Una persona que está acostumbrada a beber durante décadas y verlo como algo normal y común que todo el mundo hace, de repente tener que encajar la «puñalada» o el estoque de escuchar las únicas palabras que jamás desearíamos oír: «¡No puedes volver a beber nunca más en la vida»!, es realmente una experiencia muy traumática y difícil de asimilar. Pienso que todos (a mí, personalmente, me sucedió) al oírlo, tenemos ganas de volvernos a ir corriendo a beber otra vez. Siempre decimos que esa expresión es una larra de agua helada.

De hecho, sin condicionamiento (forzados) somos muy pocos por no decir ninguno, que tomamos esa decisión firme y no teatral como en tantas anteriores veces.

Siempre lo he comparado a un «cambio de planeta»: Los enfermos alcohólicos fuimos abducidos por la botella y nos hemos pasado muchos años en una tierra muy parecida a la nuestra pero en la que vivíamos con otras normas y sin rumbo definido. Simplemente existíamos fantaseando, divagando, confabulando, y pasando el tiempo entre copa y copa huyendo de las verdaderas cosas que forman lo que llamamos vida (responsabilidades, madurez, decisiones, etc).

Al llegar a un programa de tratamiento o rehabilitación lo que hacemos realmente es un aterrizaje forzoso. Nos cambian de planeta trayéndonos al nuestro de origen pero nos quitan nuestro «aire» para darnos una respiración asistida que es la abstinencia de alcohol.

Algunos nos adaptamos, otros la rechazamos y volvernos a marchar. Evidentemente este cambio supone un nuevo aprendizaje a tres bandas: Aprender a vivir con nosotros mismos, con el entorno próximo, y con la sociedad en general, sin sustancia que nos guíe o nos proteja.

En resumen, para los que nos quedamos: …¡Bienvenidos al planeta tierra!

1 Comment

  1. Martin James en Facebook el 29 febrero, 2016 a las 9:02 am

    Decirle a una persona alcoholica que no puede beber mas en su vida es demoledor, ha pasado media vida entre copas como aquellos actores que la han pasado entera entre bambalinas, era valiente en el fragor de la ingesta pero cobarde cuando se baLeer más ..

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para escribir un comentario.