Alcoholismo, una enfermedad del alma

Al enfermar de alcoholismo o por drogas, más allá de explicaciones científicas o procesos conductuales, es una enfermedad del alma.

Puede que nos resulte muy complejo y difícil salir de este infierno, incluso a unos más que a otros, pero con ilusión, trabajo, mucha perseverancia y una fuerte convicción de lograrlo, se consigue

Todos los alcohólicos o enfermos por otras sustancias, sus familiares, amigos, y entorno, de una manera más o menos intensa sufren al final igual. Intentar comparar el sufrimiento o averiguar quién lo pasa peor es un desgaste de  energía y tiempo absurdo que mejor sería emplearlo en seguir un tratamiento y hacer una buena recuperación. No busquemos tablas, escalas, o formas de registrar ese dolor porque ningún dolor del alma se puede medir.

Sin consumir podrás hacer todo y más, cosas que jamás imaginabas que pudieras lograr, experimentar sensaciones que pensabas que ni existían, podrás contemplar en su más sentido literal y lo que antes te parecía algo insignificante te darás cuenta de que es una maravilla y una bendición.

Te devorará la curiosidad, la inquietud, el afán por hacer cosas nuevas y hacerlas bien hechas, empezarás a conocerte de verdad y a quererte, reavivarás tu autoestima, verás a todas aquellas personas que tanto daño le hiciste y que padecieron junto a ti en los momentos de tu enfermedad como les cambia el semblante y sin necesidad de palabras observarás que tú eres muy importante y tus acciones influyen en los demás.

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