¿ Qué edad es la mejor para dejar de beber?

La mejor edad es cuando beber significa problemas. ¡Esa es la edad adecuada!

Otra pregunta similar en su planteamiento pero muy diferente en su significado sería. ¿Es lo mismo dejar de beber a una edad que a otra?, pero de todos modos la respuesta seguiría viniendo por la forma y el uso del consumo,nunca por la edad.

Es obvio que si alguien ha enfermado es mejor cuanto antes que se ponga en tratamiento. Mejor a los veinte que a los treinta y mejor a los treinta que a los cincuenta, y así sucesivamente. Pero nunca por cuestión de edad, sino de actitud y motivación.

De hecho, es un dato curioso que de media, en las reuniones de grupo (terapias) sean personas de entre cuarenta-cincuenta cuando ya hay muchos que han enfermado antes y lo único que consiguen evitando el tratamiento y dejando de beber, es empeorar el proceso en un futuro muy próximo.

De todos modos si la edad influye en la enfermedad o condiciona en la recuperación, suele ser más de tema físico porque en lo que se refiere a lo psico-social, cuanto más joven se es me atrevería a decir que más agresivas son las consecuencias: Dejadez, aislamiento, desencanto, desilusión y desmotivación profunda, etc.

Por norma, un enfermo alcohólico de mayor edad suele ser por un consumo prolongado y de larga trayectoria que, como siempre sucede en esta enfermedad, al final ha pasado factura y la dependencia, la tolerancia, más el deterioro en general por el uso y abuso, nos ha llevado hasta el extremo de ya no poder beber (o si lo sigue haciendo, atendiéndose a las consecuencias no muy esperanzadoras).

En cambio, la gente más joven, su consumo es mucho más agresivo y muchas veces acompañado de otras sustancias para acelerar el efecto o contrarestarlo (politoxicomanía utilizando el alcohol generalmente como disparador y luego «apoyándose» en otras sustancias estimulantes, por ejemplo como la cocaína, para poder seguir consumiendo o bien en sustancias tranquilizantes para aliviar las consecuencias psicológicas de un consumo desproporcionado y paliar la ansiedad que nos genera éste.)

También las nuevas generaciones tienen un consumo muy diferente al de hace unas décadas (más cantidad en menor tiempo, beber en atracón, botellón, mezclas y combinados mucho más explosivos y lesivos para el organismo en general, especialmente dañando el sistema nervioso central) lo que hace que algunas conductas derivadas de la enfermedad sean más acentuadas como la impulsividad, agresividad, inmediatez,etc.

De todos modos, cada enfermo es diferente pero la enfermedad es la misma y al final, cuando se ha enfermado aunque sea por «vías» diferentes (cantidades, tipologías, frecuencias, tipos de bebidas o sustancias tóxicas en general) hay un patrón de conductas que sirve de denominador común en todos los alcohólicos, independientemente la edad o lo que sea: mentira, manipulación, engaño, y especialmente el hacer enfermar a los que nos rodean y nos quieren.

En resumen, la edad es un tema que surge muchas veces (da la impresión de que como más mayor, más difícil, cosa que no comparto) pero al final el éxito de toda recuperación está en saber detectar el perfil y utilizar la estrategia adecuada para que siga el programa y  sepa comprender que la única persona que le puede sacar de este maldito infierno, es él mismo.

Pero insisto. La mejor edad es cuando se ha enfermado o el riesgo es muy elevado y ya nos pronostica una irreversibildad o cronicidad.

 

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