Inseguridad, miedos

La misma enfermedad nos lleva a una acumulación de circunstancias, conductas y situaciones vitales que hasta el día que no nos ponemos en tratamiento, son factores determinantes de nuestra propia destrucción.

La “suerte”, mejor el privilegio ya que no creo en la suerte, de a través de la recuperación ir tomando conciencia del motivo de esa tristeza y angustia vital, inseguridad y falta de autoestima y una vida llena de caos, desorientación y confusión en la que nos convertimos y atribuirlo con buen criterio al consumo prolongado, abuso, e incapacidad de control … debe aliviarnos sintiendo a la vez de una fuerte motivación para superarnos día a día con ilusión y creando nuevos proyectos.

Todos tus temores, ansiedades, inseguridades, miedos y falta de autoestima están tan hundidos en el fondo de la enfermedad que los demás no los ven, pero con el tiempo, acaban por salir a flote y desmontar esa apariencia externa de felicidad que tanto se ha querido vender, para emerger esa personalidad tan frágil y enferma qué tanto tiempo ha permanecido escondida o escudada detrás de cada consumo

Comprendo perfectamente la inseguridad y baja autoestima a la que nos puede llevar esta enfermedad porque yo la padezco y sé perfectamente que el momento crítico es la etapa en que hay que dejar de ofrecer resistencia a recuperarse y despedirse del para siempre, porque son momentos muy duros, de duelo y desconcierto, pero son necesarios si queremos volver a sujetar las riendas de nuestra vida y dejar ya de una vez que las maneje la enfermedad

Así que, ¿fuerzas para salir?

¡Si no se tienen, se inventan!

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para escribir un comentario.